Cristales

Veo cristales, flotando sobre mi cara, cada uno me enseña, una palabra en forma de lágrima, que en un reflejo se resbala, y cuando ya no queda nada, cada cristal rompe contra el suelo, con todo lo que añoraba, y como si de un sueño se tratara, me despierto, pensando que no es el fin, que aún la vida, algo me regala.

La sangre brotaba, al romper la ventana, la lluvia la empañó de tal forma, que no entendía, lo que de lejos se divisaba, y al entrar la luz del sol, me percaté, que era justo el abrazo, que necesitaba, pero no siempre la vida, me lo daba.

Veo cristales, derretidos en lágrimas que no me esperaba, y por suerte tocaron la tierra, para hacer que una esperanza, en forma de flor brotara, y al ver su contraste de color, cambió el concepto de un día gris, haciendo que de una primavera, me enamorara.

Y si cayeron flores, fue por las decepciones que me encontraba, por un lado me sonreían, por otro, los pétalos, se deshojaban…..y nunca entendí, cómo lo más bonito en una flor, se pisaba….y si una vez dijeron: respeto, al tiempo, eso se olvidaba.

Y ya no quiero nada, pues cristales rotos, se pasean sobre mi cara, por las verdades que solté y no encajaban, y si una lágrima se dispara, espero que toque el suelo, para que en una flor crezca, deseando que la realidad, no la marchitara, pues quise una primavera, que me abrazara….pero no siempre, la vida, me lo daba.

Veo cristales, flotando sobre mi cara, no entendía lo que pasaba, hasta que vi que la sangre brotaba, y que la vida se marchitaba, con ilusiones que se escapaban, por la oscuridad de una ventana, que no brillaba, hasta el día que la rompí, para que la esperanza, me tocara.

Copyright Javier Martín Alonso

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Que sea por amor

Si tu corazon se moja, quiero que sea por amor, y no por una lágrima que se despoja. Quiero que sea por la sangre de un latir, quiero que sea por un abrazo, que no vi venir, quiero que sea por la sonrisa, que tus besos en un verso, me hicieron existir, y si dejo de sentir, habrá valido la pena, por ti, morir.

Si tu alma se cierra, no es mi culpa, que alguien te hiriera, ojalá haber sido, esa persona, que al fin te quisiera, y si me cierras la puerta, el amor seguirá el curso, en otro camino, en otra historia….con toda su fuerza, pero ojalá, fueses tú, la sonrisa que en mi boca, se queda puesta…prefiero apostarlo todo, aunque todo se tuerza.

Aprendí a vivir, sin enamorarme demasiado, pero no vi venir, ese huracán que pasó a mi lado, y fue cuando dije, igual el amor sí existe, creo que lo había obviado, y perdí la cabeza sin motivo, pues con tu ser, me has conquistado. Igual me equivoco, como tantas veces, que me lance al fondo, sin pensar, que puede estar embarrado, pero desperté abrazando esa sonrisa, descubriendo que eres tú, la que quiero, en el latido del corazón, que a tu amor, se ha entregado…

Si tu corazón se moja, quiero ser tinta, y formar el texto, sobre tu hoja,y si no hay palabras suficientes, habrán abrazos, que unan sentimientos entre puentes, y aunque seamos diferentes, no quiero ser la lágrima, que de tu corazón, se despoje, y si soy el agua, que en tu lágrima se moje,que sea de felicidad, al ver una sonrisa, que nos sonroje.

Si tu alma se cierra, no es mi culpa, que alguien no te quisiera, y es ahora cuando toca, salir fuera, gritar alto que el amor, no se muera, y como un abrazo, corazón con corazón, en un suspiro, se adhiera, y será ahí, cuando sentir amor, ya no te hiera, y podrás ver al fin la luz, hasta esconder del todo, esa tiniebla….

Aprendí a vivir, sin enamorarme demasiado, pero no vi venir, el amor, que pasó a mi lado, y anclado, a la tristeza, amar no cabía, en mi cabeza, en sentimientos, sentía pobreza, porque aún no encontraba, esa pieza, que con amor, terminara y amara, este rompecabeza…

Si tu corazón se moja, quiero que sea por amor, y no como una lágrima, que al igual que una hoja, se marchita, y se despoja….

Copyright Javier Martín Alonso

Música, sin micro, pero con letra

No tengo un micro, y no sé cantar, pero escribo, y la música logro abrazar, aunque sea con una letra, y si consigo, que tu mente quede inquieta, para mí, habré logrado, la mejor meta, y si puedes hacerlo mejor, hazlo, quiero ver cómo tus rimas, abren en mi mente, una grieta.

A veces no logro expresarme, a veces solo consigo estresarme, y por mucho que ponga el freno, contra el muro no paro de estrellarme, abro mi libreta y queda vacía, pues pienso, que la rima, dejó de enamorarme….y es ahí cuando hago limpieza, y de lo malo, que hay en mi cabeza, hago que algo se cueza, escribiendo con la belleza, del amor, de una letra.

Y si no logro cantar, será que estoy sumido, en la oscuridad, que me hace llorar, pero cuando limpio mi alma, todo vuelve a brotar, aunque sea en un texto, sin micro, sin habla, pero con una letra que salva….

A veces, las flores se rompen, otras se esconden, otras brotan, cada vez que te nombren, y a veces, una sonrisa, hará que el alma te roben, y aunque no tenga micro, para cantarlo, léelo, que así también, en tu corazón, podrás tocarlo….

Hoy divago, entre letras incompletas, o puede que ya escribiese, todas mis libretas, y si me queda alguna hoja suelta, completarla con amor, será mi meta, y aunque a veces, no consiga expresarme, escribir, sigue logrando enamorarme, pues escribo, aún no teniendo un micro, para sentarme ahí, a tu lado, y cantarte, que ojalá, fueses tú, la que consiga abrazarme.

Letra, tan inquieta, a veces no me das la respuesta, a veces, tengo que tocar tu puerta, y aún en silencio, quiero aprender de ti, pues si logras escribir mejor, harás que en mi mente, se abra una grieta, y aunque no tenga un micro para cantarte, seguirás siendo la música, que mi alma aprieta.

Copyright Javier Martín Alonso

Nadar otra vez

Entiéndeme, no quiero irme, pero sí decidir, cuando desvestirme, de una vida, si no me da por divertirme, entiéndeme, que quiero rasgar mi ropa, para encontrar mi desnudez, dejar de ser una piedra en esa playa, para convertirme en pez, y nadar para comenzar, otra vez…

Entiéndeme, si en vez de luz, quiero ser oscuridad, si duelo con mi verdad, si no vivo tu realidad, no me juzgues, y solo acércate, para compartir el silencio, en este camino que tanto nos grita, y nos hunde, en la profundidad.

Escúchame, si llego al fondo, déjame nadar, y si no lo hago, déjame flotar, si quiero hablar, déjame expresar, y si quiero callar, acompáñame…en silencio sobre esta ola, sobre este mar….para que en la arena, rompamos por todo aquello, que nos hizo llorar.

Escúchame, soy tu propio reflejo, estás delante del espejo, pero aún no sabes que soy yo, quien te da el consejo, corre y vive hoy, pues mañana, será demasiado tarde, para llegar tan lejos, y decide de una vez, cuándo desnudarte, ante todos tus complejos.

Y golpeé tan fuerte, que rompí en pedazos mi suerte, pero aún con sangre en mis manos, una sonrisa evade aún a la muerte, y es porque aún desvistiendo mi alma, vida, aún quiero tenerte, y si la oscuridad quiere romperme, déjame llegar a lo profundo, para comenzar otra vez, y con la fuerza del mar, convertido en pez, recomponerme…

Copyright Javier Martín Alonso

Al lado de la conciencia

Me senté, al lado de la conciencia, le pregunté, cuál era la diferencia, de vivir en la locura, en contra de la cordura, y me respondió, tu mente puede ser limpia como una luz, u oscura, si no sacas su basura…y la palabra, quedó muda, esperando saltar al papel, como la gota de su dolor, y ser la tinta que le susurra.

Intenté, buscar la claridad, en una noche bajo luna, pero no sentí su cura, y le volví a preguntar, por qué, la felicidad se esfuma…..me respondió, la felicidad, también está en el latido de un corazón, que a tu ser lo acuna, igual no es hoy, pero llegará el día, donde brote como la espuma.

Me senté, al lado de cada pensamiento, hasta que gota a gota, el dolor se fuera evadiendo, y al ser consciente de que volvía a respirar, seguí aprendiendo, y al ser consciente de que aún podía amar, supe que todavía, te seguía queriendo….

Y si perdí la cabeza, no fue más que tristeza, y si recuperé el aliento, no fue más que un corazón…que siguió latiendo, y sí tuve miedos, la valentía, fui construyendo, y ahora soy más fuerte, porque ahora, sí estoy creciendo, y al fin mi conciencia responde, estás viviendo….

Me senté, al lado de la muerte, y buscando la luz, en la oscuridad, tuve la suerte, de una palabra que seguía ahí, y me decía: quiero, volver a verte, quiero, respirar y sentir, que la adversidad, no puede vencerte, quiero que grites y puedas demostrar, que abrazado a tu conciencia, eres más fuerte, y que seguir respirando, hoy, es tu mayor suerte.

Y si perdí algo por mi rareza, lo gané por otra parte, con la sonrisa puesta, conciencia tranquila….esa fue la respuesta.

Me senté, al lado de la conciencia, y le pregunté, ¿has visto la diferencia?, al fin llegó la cordura, porque aprendí, a sacar de mi mente, su basura….y ahora, vive!, es la palabra que me susurra….

Copyright Javier Martín Alonso

A la que mi corazón le habla

Aunque a veces no quiera, seguir sonriendo, has sido la que siempre ha estado ahí, dándome un motivo, para seguir viviendo, y aunque mi mente sea la oscuridad, a tu lado, puedo ver la luz, para no seguir sufriendo.

Cuando estoy a punto de lanzarme, apareces para abrazarme, y recordar que la vida sigue siendo un motivo, para levantarme, y si un día no estás, recordaré tus palabras, en los mejores versos, que aunque no llegué a escribir, con una mirada, podré decirte, que sí logré enamorarme.

Cuando estoy a punto de caer al suelo, apareces desde el cielo, ya sea con una estrella, una luna, o una tormenta que limpie mi tristeza, como un pañuelo, y aunque no te lo diga suficiente, aún en mi oscuridad, eres un rayo de luz, para decirte que te quiero….

Y aunque a veces no quiera, seguir sonriendo, quiero que mi corazón, tu nombre…siga latiendo…

Hoy me levanté apagado, he pensado que la vida, es un todo y un nada, y cuando se acaba el ritmo, apareces tu como la música, que hechiza cada letra, como ese último beso, que se apaga, y sin mirarte, se que me ves, y que mi corazón te habla, te doy una lágrima, con un te quiero que sobre mi cara resbala, y si te sonrío, es lo que mi alma, te regala.

Y aunque a veces no quiera, seguir sonriendo, eres tu, a la que mi corazón le habla…aunque mi mente no reconozca, que también te ama.

Copyright Javier Martín Alonso

Tirado a la papelera

Textos escritos, tirados a la papelera, si mi corazón no acelera, prefiero que deje de latir, porque si no me motiva, no quiero compartir, una palabra que duela, y si me quedo sin aire, no habrán palabras, escritas en el vacío, de una pluma, que no vuela.

Y si la tinta, quiso secarse fuera, sin plasmarse en el papel, que tanto anhela, será que no encontró, el amor a la palabra, que una vez, le abrazó y le dijo: no dejes de escribir, que tu alma no se muera….

Textos escritos, tirados a la basura, como una tormenta, que deja todo embarrado, cuando por desamor, tu corazón no cura, y es que encontrar un alma pura, es tan difícil, como no erizarte, cuando el silencio te susurra….

Y si me miras a la cara, te escribiré con la sonrisa más clara, que igual será un beso, el que a tu boca, se declara, y puede que así, el próximo texto que te escriba, sea que mi corazón te ama.

Textos escritos, palabras derramadas, y abrazos al vacío, convertidos en baladas, pero sin música, porque tú no estabas.

Y si del amor no se tratara, tiraré cada papel, que a mi corazón no acelerara, y dejaré de escribir, si tu alma con la mía, no se encontrara…..

Textos escritos, tirados a la papelera, si mi corazón deja de latir, te quiero, será la última palabra, que en el susurro muera.

Copyright Javier Martín Alonso