Levantarse, con un te quiero

Nueva obra instagram 8 diciembre

Copyright de la foto y el texto: Javier Martín Alonso

Divisa

Audio

Divisa, a lo lejos, ya no hay brisa, pues se apagó, tu sonrisa.

Si sopla el aire, será la muerte, que viene deprisa, o será algo más, que un bote, lleno de ilusiones, sobre la repisa.

Si el calor quema, descubre de tu piel, su camisa, que alivie como una luna, en una noche tan precisa, asomada, sobre la cornisa.

Si el tiempo, me paraliza, que sea porque tu voz, susurrando, me eclipsa, cuando no lo espero, y cuando el amor, no me avisa.

Divisa, a lo lejos, que se apagó el cielo, que la oscuridad, es tan fría, como el hielo, que aún teniendo alas, ya no vuelo, que aún soltando lágrimas, mi corazón pesa tanto, que no logro, despegar del suelo.

He cerrado, libros que han decepcionado, y he abierto páginas, en las que una letra, me ha enamorado, pero ningún capítulo, ninguno, termina a tu lado.

Copyright Javier Martín Alonso

Estaré contigo

Audio de la obra en mi canal de Telegram

Incomprensión, te tumbas en el suelo, de esa habitación, si lloras, no tienes una razón, si tomas una decisión, optas por no actuar, y dejar pasar imágenes, como en una televisión, el problema es que la realidad duele, deseas que tu mente, ojalá vuele, sientes que nada ni nadie, por ti vele, haciendo que tu sonrisa, en vez de ser fuerte, sea más leve, deseando cambiar esa actitud, que al fin te eleve.

Y si llueve, esa lágrima, ya no duele, porque no llega al suelo, pues el frío de tu mente, hace que se congele, buscando la felicidad, en una sonrisa que la deshiele, pero tu corazón, no late igual, y sientes que se muere, pues la incomprensión, es la que te hiere.

Quiero llamar a tu puerta, para mostrarte que la vida, aún no queda desierta, y si de los errores, tu mente no despierta, habrá una esperanza, con la que sí acierta, y ojalá que la felicidad sea tan plena, que la sonrisa, deje tu boca abierta, quítate la cubierta, ama con lo más profundo, y que la vida, en la mejor persona te convierta.

Quiero abrazar tu silencio, que logres el sosiego, que te llene por dentro, decirte, que todo irá bien, que sí volverá a pasar un nuevo tren, que eres tú, quien sostiene el sartén, y si te critican, pues que les den.

Incomprensión, pierdes la razón, pero no el latido, de tu corazón, si sientes que la vida es dura, y no como un algodón, piensa, que primero fue dibujar una letra, hasta llegar a una canción, y que si te abrazas a ese rincón, podrás saltar algún día, hasta romper tu armazón.

Las escaleras comenzaron, siendo primero un escalón, el control comenzó, en su descontrol, y no hace falta subir al cielo, para ver el sol, y aunque sientas que la vida sea lenta, como un caracol, no desistas, sigue viviendo, hasta encontrar tu rol.

En un mundo de incomprendidos, apenas habrán amigos, y sí más enemigos, pero si te tumbas en el suelo, que no sea porque te han vencido, sino porque quieres descansar, y prepararte, para ese futuro, que aún no has vivido.

No pienses que tu esfuerzo, no ha servido, pues aún queda que vuelva a bailar, tu mejor destino, y aún con tanto ruido, verás que todo será, cada vez más fluido, con orgullo de lo que has conseguido, y no con la tristeza, de lo que has huido.

Recuerda, que aunque hoy sientas el olvido, yo estaré contigo.

Copyright Javier Martín Alonso

Una libreta que le extrañe

Escribir, teniendo la mente rota, buscando la estrofa que te arropa, con esa letra, que no se equivoca, y con la palabra que sale de tu boca.

Desnudando tu alma, con un beso, que te quita la ropa, erosionando el amor, igual que el mar, chocando contra la roca.

Escribir, imaginando, que todo fluye, que todo se construye, que el próximo paso, ya lo intuyes, que hay esperanza, que ya nada te destruye.

Desnudando un abrazo, con ese amor, que se diluye, en cada sentimiento, que te une más a la vida, aunque pienses, que te excluye.

Escribir, sin nada que decir, pero con todas las palabras, para sentir, amor, aún en se día, que no quieres seguir.

Desnudando tu alma, con las letras, que no te supe escribir, arrepentido, de quedarme en el suelo, cuando al cielo, quería subir, de no encontrar consuelo, aunque trataras, de hacerme sonreír.

Fuerza, aunque una letra no acompañe, aunque una lágrima te empañe, y aunque la vida te engañe, que una rima, no quede suelta, en una libreta que le extrañe.

Copyright Javier Martín Alonso

En mi corazón, se encalla

Audio en mi canal de Telegram

Amor, recordar tu abrazo, mientras lloraba, y sin poder hablar, saber que te amaba, y aunque no fueras la sábana, que conmigo se tapaba, sí fueras el recuerdo, del mejor beso que te daba.

Amor, extrañarte, por ser esa estrella, que en mi cielo, ya no estaba, y aunque hayan muchas, brillando sobre mi cara, nunca serán, como aquel recuerdo, en el que te amaba.

No encuentro un amor parecido, para mí, eras tú, la que en mi alma brillaba.

Amor, esa sensación, de vivir en un mundo que no giraba, de sentir que el tiempo se paraba, deseando que el amor, en la próxima parada, no se bajara, recordando, aquella vez, que mi cara no reaccionaba, mientras tu sonrisa me hablaba, buscando la excusa, para ser quien a tu lado, se sentara.

Amor, ser el sol, cuando el día se nublaba, ser esperanza, cuando oscuridad era, lo que la vida me pegaba, y que fueras tú, la mejor historia, que alguien me contaba.

No quería escribir, si tu amor no me abrazaba, no quería tocar ese papel, que el fuego en otras cenizas, quemaba, contando historias, que no terminaban, con el deseo, de un amor, que de verdad a mi puerta tocara.

Amor, ojalá con un abrazo, todo se arreglara, ojalá los problemas de un mundo tan podrido, con una sonrisa tuya, se terminaran, ojalá vida, de mi lado no te apartaras, pero siento que eres como una estrella, que viene y se va, que aparece, y desaparece cuando estalla, convirtiéndose en fugaz, como la palabra que una vez dije, pero que hoy, en mi corazón, se encalla.

Copyright Javier Martín Alonso.

Incoherencia

Fuimos una generación de valores, hoy nos tachan de perdedores, vivimos como roedores, buscando en la basura, juzgando los errores, difícil ver un alma pura, y si te sales de la línea, te viene la censura, parece que el mundo, ya no tiene cura, se tiene miedo a la palabra, pero más, a lo que la multitud murmura.

Fuimos la esperanza, ahora siento añoranza, porque la humanidad no madura, vivimos en la locura, normal que sienta, que he perdido la cordura, se normaliza la tortura, en vez de la ternura, quiero un abrazo que perdura, y no morir sin el cariño, de una vida, que pasa su factura.

Somos el recuerdo, de un pasado que añoramos, somos la esperanza que buscamos, a la espera de que vengan cambios, pero no hacemos nada, para ver si cambiamos, criticamos lo ajeno, pero no damos ese ejemplo, que con nuestros actos reflejamos.

Somos ese dedo, con el que señalamos, pero también somos ese dedo, con el que nuestras lágrimas secamos…somos la palabra que pensamos, pero luego somos la mentira que hablamos, no sabemos escucharnos, y cada vez, con cada actitud, somos esos valores que criticamos, pero no los que realmente nos aplicamos.

Vivimos en el mismo mundo, somos de darnos la mano, y abrazarnos, pero luego, nos tratamos como enemigos, buscando apuñalarnos.

Somos nuestro mejor espejo, pero luego nos asustamos, al ver nuestro reflejo, buscamos cambiar la apariencia, para que otra gente te diga, que tienes buena presencia, y al final te vas olvidando, de tu propia esencia, no sé tú, pero yo solo veo, incoherencia.

Hablamos de inocencia, cometiendo delitos, que marcan la diferencia, buscando luego derechos, al leer la sentencia, y la gente por miedo, no ayuda, mira a otro lado, mostrando indiferencia, eso sí, en las redes, todos son valientes, ahí nadie se silencia, la humanidad demuestra, que en la hipocresía, está su mayor carencia, luego no me vengáis, hablando de conciencia.

Fuimos una generación de valores, duele, pero hoy nos tachan de perdedores, rebuscando en la basura ajena, juzgando los errores, deberíamos cambiar el mundo, con más abrazos y menos rencores, que la palabra sea para respetarnos y hacernos mejores, y que la vida, no esa un cáncer, lleno de tumores.

Incoherencia, el deseo de cambiar el mundo, esa es la diferencia.

Copyright Javier Martín Alonso

Podemos cambiar

Igual no entiendes mi estilo, suele surgir, al estar en vilo, y doy las gracias, de seguir vivo, a pesar de todo lo sufrido, igual podrás pensar: lo tienes todo, y te respondo: puede ser, pero la oscuridad se cierne en mi cabeza, la cual, no siempre se mantiene fría, no siempre encuentro la energía, ojalá despegar del suelo, rompes las cadenas, y sonreír cada día.

Puede ser, que me he cansado del mundo, no es normal lo que está pasando, mucha gente está matando, y parece que hay impunidad, con una justicia, que de la palabra justa, nos estamos olvidando.

Aquí aprovecho, para repudiar a esos que van de machos, y terminan violando, ¿dónde están esos valores, que de pequeños, nos fueron enseñando?, se ve que una gran mayoría, con la miseria del día a día, se les ha ido olvidando.

¿Qué vamos a esperar, si muchos no educan y terminan pasando?. ¿Qué esperamos, si una gran mayoría de adultos, consiguen todo manipulando?. Luego nos extrañamos, que los menores sean el fiel reflejo, de un espejo, en el que nosotros, también nos acabamos asomando.

Y ya no me da igual, toca luchar en lo que creo, porque el mundo se ha convertido, en lo peor de un patio de recreo, lleno de niñatos, amparándose en leyes, que aún matando o violando, les permiten seguir de paseo, y si luego alzo un grito y lo abucheo, todavía soy yo el radical, por querer un mundo más bonito, y no con toda la basura, que día a día veo.

Y a veces pienso, quiero desaparecer, no merece la pena lo que llego a ver, me enseñaron a crecer y creer, en los derechos y la justicia, de esa gente que hace el bien y respeta, y no en ver que asesinos y violadores, tienen más privilegios que una víctima, eso sí que apesta.

Igual no entiendes mi estilo, suele surgir, al estar en vilo, de todo lo que está pasando, agradezco al seguir vivo, aunque ojalá todo cambie, y podamos reconstruir el camino, todos deberíamos llegar a un mismo destino, el respeto tendría que ser la base, para ser amigos, y no sentir que luchamos en cada esquina, contra los enemigos, muchas veces, en guerras pasadas, contra gente que ni conocimos, por la soberbia de dictadores, que así lo han querido, pero lo peor ha sido el pueblo, que muchas veces, sigue dormido, mirando a otro lado y pensando, da igual, yo paso, si no va conmigo.

Me enseñaron a respetar, no a golpear, violar, o matar, pero sigo sin entender, por qué el mundo se sumerge en la locura, y la justicia, no termina de actuar, pero volvemos a lo de siempre, a los políticos, no les interesa legislar, es más fácil gritar al pueblo, que van a cambiar, pero luego subirse el sueldo, mirando a otro lado, sin pestañear.

¿Y que esperamos del resto del mundo, si no son el mejor ejemplo que nos pueden dar?. Queda mucho por cambiar, queda mucho por caminar, y ojalá esos adultos que tienen el poder de educar, no sigan el mal ejemplo de unos corruptos, y que para sus hijos, tengan educación para enseñar.

No nos olvidemos, que todo lo que pasa hoy, puede ser por un pasado, que no aprendimos a cambiar, quiero vivir en un mundo en el que pueda amar, que la gente quiera abrazar, y no vivir en un mundo, en el que a la vuelta de la esquina, cualquiera, te pueda matar, con una justicia, injusta, que no termina de cuajar.

Podemos cambiar….quiero despertar, y ver que todo ha sido un sueño, pues no me creo, esa realidad que ha vuelto a golpear….

Copyright Javier Martín Alonso